“El hobby se transformó en profesión”

En ocasiones el emprendimiento surge sin ser planeado, perfeccionas tu pasatiempo y vives de lo que amas.

Valparaíso, ciudad antigua y bohemia, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2003, logra hacer del abandono la gloria por su creciente popularidad en el arte callejero. Graffitis y murales se encuentran plasmados en las paredes de la ciudad y aunque estas sean de distintos materiales, la pintura no discrimina. De rincones hasta edificios acaparan color, haciendo de esta actividad un instrumento positivo que da identidad a la localidad y revaloriza su patrimonio.

Hoy, varios grupos dedicados al arte se encuentran unidos para pintar y reflejar las temáticas de la sociedad en la arquitectura de esta zona. De ahí surge “Valparaíso en Colores”, comunidad conformada por 10 personas formalmente, pero con un equipo de alrededor de 30 artistas que han ejecutado obras en la ciudad puerto. Horacio Silva, su director, habló de este proyecto luego de haber finalizado una charla relacionada con el emprendimiento en la V región, donde expuso ciertos puntos de su trabajo. Si bien, no quiso aparecer en un video filmado, accedió a hablar con Nación Emprendedora y comunicó de forma oral el comienzo y desarrollo de este proyecto. “Prefiero dar tribuna a los artistas en vez de salir yo, ellos son y deben ser la cara visible de esto”.

-¿Es muy difícil que les den un espacio para poder hacer un mural?

No, en este rato ya nos pidieron tres personas que les pintáramos algo. Es súper solicitado. Está casi tan masivo como comer pan en Chile. Bromea.

 -¿Como nació este emprendimiento?

Partió de manera súper espontánea. Nosotros no lo vimos como un emprendimiento, sino como hobby. Surgió de cosas de adolescentes, de los típicos cabros chicos que les empieza a gustar el graffiti, mientras ellos crecían, fueron aprendiendo del arte académico y lo fusionaron con su pasatiempo de pintar en la calle. Dicho de otra forma, ellos profesionalizaron su afición. El mismo grupo de amigos sigue conformado y ahora son artistas profesionales, pintan y exponen en galerías, en resumen, es eso. El hobby se transformó en profesión.

¿En qué se encuentra la agrupación hoy?

En este momento estamos desarrollando un proyecto que se llama “intermediación cultural” que es del Ministerio de Cultura. Este financia los planes permanentes como “Valparaíso en Colores” y bueno, estamos desarrollando talleres en colegios, en sedes vecinales enseñándoles a los chiquillos a pintar, a respetar el espacio publico y privado, también elaborando un intercambio cultural con Dinamarca donde trajimos a artistas de allá y ahora los de acá van a ir a Dinamarca a pintar. Eso es de lo más nuevo. También desarrollamos hace muy poco el proyecto “Wine an Art”, donde fusionamos los conceptos de vino y arte con las 17 viñas más importantes de Chile, proyectos particulares de pintados de empresas. Estamos con muchas cosas entonces se me olvidan, pero los proyectos que mencione son algunos de los más destacados, los más grandes por decirlo de alguna forma.

¿Cómo lo hacen con el financiamiento?

La vía de financiamiento es el mercado y el mercado no se agota no va a morir, entonces esa es nuestra fuente principal. El estado nos ha apoyado, por ejemplo el Ministerio de Cultura, con proyectos de intermediación y con otros donde obviamente se ha superpuesto el tema del talento, el trabajo social que hacemos. Pero igual la beta permanente e inagotable es el mercado no el estado.

¿Cómo hacen los artistas para crear sus obras en los murales?

Existen distintos formatos, como cuando el artista quiere pintar lo que le nace en un 100%, lo que casi nunca es comprado, eso vendría a ser un arte para el circulo de artistas o para él propiamente, pero también existe el otro lado de creación, que es un arte consensuado donde el artista le da en el gusto a la persona que lo solicitó. Eso está a modo más trabajo normal y todos los artistas en la historia lo han hecho. Existen los dos brazos. Está el brazo de lo que es rentable y de lo que es netamente artístico. Este tema los autores lo tienen que tener súper claro, porque si no lo tienen, se van a confundir y van a terminar pobres. Al estar pobres se van a desmotivar y al estar desmotivados van a dejar de producir, incluso cuadros que sean netamente del gusto de ellos. Hay que ser realista, eso es lo principal dentro de este ámbito.

¿Cómo escogen cual artista va a pintar en cada proyecto?

Eso se ve de acuerdo con lo que quiera el que nos solicita. Por ejemplo, si a la persona le gustan los animales, se envía a un experto en eso. Cada artista coincide con un requerimiento.

¿Qué le aconsejarías a nuevos emprendedores del lado creativo?

Hay que aplicar todas las estrategias de mercadotecnia que existen, porque si uno no las aplica el negocio va a fracasar. Hay que tener claro que se debe pelear con las armas que corresponden dentro del sistema comercial,  si uno no las usa va a perder, se va a desmotivar y va a terminar mal. Hay que hablar en el mismo idioma del mercado cuando lo tuyo es netamente un emprendimiento, no ser iluso a la vez y generar algo nuevo o innovar. Ojo, que innovación no significa solamente crear algo nuevo, sino que al combinarlo con otro y como en una especie de lluvia de idea unirse y mejorar algo.

¿Algún mural destacado?

Tenemos varios. Hay muchas obras muy bonitas, de hecho, los invito para que vayan a ver tras del Jumbo de Valparaíso. Hay obras que son nuestras e icónicas, por ejemplo, la que se ve desde el mirador Atkinson hacia abajo. De hecho, cuando vino Ana Torroja al festival, hace un par de años, contó que estaba en el Hotel Sheraton y que ella en la noche se escapó a Valparaíso a mirar ese mural que fue pintado por el famoso artista internacional Inti Castro. Ese una obra de la producción de “Valparaíso en Colores”.

¿Tú también pintas murales?

Yo no pinto. A mí siempre me preguntan si soy artista y yo les digo: no lo soy, pero mi habilidad es convertir el arte en realidad.

Horacio Silva, Director Ejecutivo de Valparaíso en Colores

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